Este proyecto se desarrolla en el barrio de San Cristóbal de los Ángeles, zona considerada de especial vulnerabilidad socioeconómica, entre los años 2012 y 2017.

A través de diversos talleres artísticos, deportivos y de comunicación social, se potencian las habilidades sociales y de participación de grupos de adolescentes. Se generan procesos que implican a las chicas y chicos en sus barrios, mostrando talentos y generando procesos de cohesión social, que repercuten positivamente en su contexto.

El desarrollo de eventos comunitarios permite a las y los jóvenes tener experiencias positivas que se visibilizan en su comunidad.